Recuerdo el día como si fuese ayer, estábamos Antonio Rodríguez y yo aquella mañana esperando que se moviese algo, y que el sol comenzase a iluminar la zona. Era temprano aún cuando este Avetorillo hizo un vuelo bajo pasando delante de nosotros para llegar a ese posadero a la izquierda del observatorio, donde un rayo de sol lateral que se colaba ya entre los árboles de la izquierda lo iluminaba sólo a él, y no al posadero, ni al fondo, que es el agua del río Aljucén.
Tiene bastante recorte y mucho ruido, pero me gusta el ambiente que tiene. No todo van a ser grandes acercamientos, ni fotos con ruido cero y técnicamente perfectas, a veces la naturaleza nos brinda estos momentos que afortunadamente la fotografía nos permite guardar para siempre con mas o menos calidad, dependiendo claro está del equipo utilizado, de las condiciones de luz, de nuestra destreza, y de la suerte que también influye en esto.
Espero que os guste.
ISO 200 F5,6 v1/500 (600mm equiv.)
Con el equipo de siempre, y buena compañía.
